Gobernanza
Nuestros líderes inspiradores
En Schmidt Groupe, la gobernanza siempre se ha basado en la transmisión familiar.
Hombres y mujeres, de una generación a otra: Hubert Schmidt, Karl Leitzgen, Antonia Leitzgen y hoy Anne Leitzgen. A lo largo de las generaciones, esta dinámica familiar ha anclado los valores humanistas que conforman la identidad del grupo y que inspiran a cada miembro de la gran familia Schmidt Groupe.
Anne Leitzgen, nieta del fundador, preside el Grupo desde 2006, junto a Laurent Blum desde 2018. Cuentan con el apoyo de un Comité de Dirección con perfiles complementarios.
Cada miembro del Comité de Dirección es responsable tanto de su área funcional (marketing, industria, RR. HH., digital, finanzas, etc.) como de la estrategia global del Grupo. Esta doble responsabilidad lo convierte en un órgano de dirección colectivo para este proyecto común: dar vida, con cada decisión, a la cultura de una empresa sostenible y profundamente humana.
El Consejo de Supervisión está compuesto por ocho miembros independientes. Presidido por Caroline Leitzgen, nieta del fundador, vela por que la orientación estratégica de la empresa sea equilibrada y coherente, con vistas a su futuro a largo plazo.
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David Chazet
Director de marketing del grupo
Titulado por AgroParisTech, comenzó su carrera en el sector de la consultoría en Accenture antes de ocupar puestos de dirección de marketing en el grupo Danone durante 16 años, tanto en Francia como en el extranjero. Se incorporó a Schmidt Groupe en octubre de 2020.
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Pascale Mary
Directora de recursos humanos
Licenciada por la Sciences Po Lyon y el CELSA, Pascale Mary se incorporó al ámbito de los recursos humanos casi por casualidad, y nunca lo ha abandonado. Con más de veinte años de experiencia en entornos internacionales exigentes, Pascale Mary ha desarrollado políticas de talento, culturas de gestión y complejas transformaciones en el ámbito de los recursos humanos. Se incorporó a Schmidt Groupe en octubre de 2024.
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Olivier Offner
Director de operaciones
Olivier Offner se incorporó a Schmidt Groupe en 1995 como ingeniero. Durante treinta años, ha recorrido todas las esferas de la industria del grupo: desde la compra de etiquetas hasta la construcción de fábricas, pasando por la introducción de la robótica a gran escala, la gestión del cambio organizativo y la instalación de una fábrica en China, todo ello con numerosas innovaciones. Amante de la velocidad y de los Vosgos, encuentra en la tranquilidad del valle alsaciano la energía necesaria para llevar a cabo algunos de los proyectos industriales más exigentes del sector.
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Anne Leitzgen
Presidenta
Anne Leitzgen, nieta del fundador Hubert Schmidt, asumió la presidencia del grupo en 2006, sucediendo a su madre Antonia. Bajo su dirección, Schmidt Groupe se convirtió en el primer fabricante francés de cocinas, desarrolló el mercado del hogar, se expandió a nivel internacional y se comprometió con la certificación B Corp.
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Yvan Stehly
Director administrativo y financiero
Yvan Stehly ha forjado su carrera siguiendo sus inquietudes y sus encuentros: servicios, construcción, industria, pequeñas empresas y grandes grupos, tanto en Francia como a nivel internacional. Veinte años en entornos muy diversos —entre ellos, una larga trayectoria en Steelcase— antes de incorporarse a Schmidt Groupe en 2019, directamente en el puesto de director administrativo y financiero.
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Laurent Belloni
Director de compras
Laurent Belloni se incorporó a Schmidt Groupe en 1992, donde ha desarrollado una trayectoria de más de treinta años, pasando por la dirección operativa de la fábrica, el departamento de calidad, la cadena de suministro y el departamento de compras. Esta trayectoria transversal —desde el ámbito industrial hasta las funciones corporativas— le ha proporcionado un conocimiento excepcional de los retos que plantean el aprovisionamiento de materiales y otros insumos.
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David Roy
Director comercial del grupo
Tras graduarse en la ESC de Burdeos, David Roy comenzó su carrera profesional en Procter & Gamble antes de incorporarse a Schmidt Groupe a los 30 años. Durante 16 años, ha desempeñado múltiples funciones clave: director de ventas minoristas, director de la filial británica, responsable del lanzamiento de Business Pro y de la creación de ID PRO en 2023, y director comercial para Francia de Schmidt y Cuisinella.
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Laurent Blum
Director general del grupo
Licenciado por la Grenoble École de Management, Laurent Blum comenzó su carrera profesional en Rubbermaid, en Estados Unidos, antes de incorporarse a Procter & Gamble y, posteriormente, a Nestlé, donde ocupó puestos de dirección a nivel internacional en los ámbitos de marketing, ventas y unidades de negocio. En 2009, asumió la dirección de la marca global de Carrefour y, en 2013, la dirección general de Grosfillex. Se incorporó a Schmidt Groupe a finales de 2018.
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Frédéric Meyer
Director de transformación sostenible
Dirigir la estrategia de Impacto Positivo y convertir la RSC en el eje central de la transformación del grupo.
Tras 20 años de experiencia en transformación cultural y organizativa en el sector industrial, Frédéric Meyer se incorporó a Schmidt Groupe en 2018 para ocupar el cargo de director de transformación sostenible, un puesto de nueva creación de la dirección general.
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Daniel Freyd
Director de sistemas de información
Daniel Freyd se incorporó en 2002 como becario en informática industrial y desde entonces ha ido ascendiendo en el grupo: jefe de proyectos de ingeniería, responsable de mantenimiento, director de gestión de datos, director de transformación y, por último, director de sistemas de información.
David Chazet
Director de marketing del grupo
¿Cuándo y cómo llegaste a Schmidt Groupe? ¿En qué contexto?
Me incorporé a Schmidt Groupe en octubre de 2020 con un objetivo claro: garantizar el éxito de nuestras dos marcas principales. El reto era aprovechar la sólida trayectoria de esta empresa familiar sin perder la capacidad de reinventarnos. Mi trayectoria en Danone y en el sector de la consultoría me ha enseñado a construir marcas sólidas en el ámbito de la distribución. Aquí, quiero consolidar nuestra posición como referente del sector.
¿Cuáles son tus principales retos para los próximos años?
Sobre todo dos: la marca y el producto. Hacer de la belleza nuestra seña de identidad. Demostrar que se puede industrializar la emoción y personalizar hasta el infinito sin sacrificar la calidad. Lo bello no es más caro que lo banal, pero genera más fidelidad y una mayor durabilidad de uso. Mi reto es que cada producto de Schmidt o Cuisinella provoque una emoción y genere bienestar.
¿Qué es lo que te apasiona especialmente de Schmidt Groupe y que no encontrarías en ningún otro sitio?
La pasión por la belleza. Aquí no fabricamos muebles, creamos espacios de vida que inspiran. Esa capacidad de combinar industria de vanguardia y personalización infinita, de crear tendencias en lugar de seguirlas. Es algo único en el sector.
Si fueras un producto de Schmidt Groupe, ¿cuál serías y por qué?
No sería un producto en concreto, sino una posibilidad que ofrecen nuestros productos: son los frentes con motivos ultrapersonalizados que permiten afirmar el propio estilo. Encarnan exactamente lo que me apasiona: transformar lo ordinario en extraordinario, crear tendencias en lugar de seguirlas.
Pascale Mary
Directora de recursos humanos
Venías de Hager, Mars, Hilton… grupos internacionales con una larga trayectoria. ¿Por qué aceptaste la oferta de Schmidt Groupe?
Porque esta oportunidad se presentó como algo evidente. A nivel personal, crecí en un entorno multicultural, abierto al mundo y a sus habitantes. Profesionalmente, he tenido la suerte de estar inmersa en entornos estimulantes y exigentes, pero siempre centrados en las personas. Schmidt Groupe era la oportunidad de conectar todo eso: una pasión compartida por las personas en un entorno seguro y saludable, dentro de un grupo que alinea sus palabras y sus actos para reinventar nuestras formas de vivir mejor en el mundo.
¿Qué estrategia sigues para acompañar las transformaciones del grupo?
Nuestra misión se resume en pocas palabras: garantizamos un entorno de trabajo seguro y saludable, que fomenta el compromiso, la realización personal y el rendimiento de las empleadas y los empleados. Un entorno alimentado por valores sólidos en el que se aprende y se disfruta. Para lograrlo, nos apoyamos en palancas sólidas como nuestra cultura empresarial única y un liderazgo que pretende ser inspirador, inclusivo y de desarrollo.
¿Cómo se cultiva una cultura empresarial en el día a día?
Haciéndola visible y concreta en todos los niveles, en las decisiones, en las prácticas de gestión y en los rituales de equipo. En Schmidt Groupe, la cultura no se muestra: se transmite a través de los directivos que la encarnan, de los empleados que la viven y de las decisiones que la confirman.
Si fueras un producto de Schmidt Groupe, ¿cuál serías y por qué?
Sería una biblioteca a medida, una biblioteca de diseño, optimizada, bien pensada, para guardar una bonita selección de libros inspiradores sobre el ser humano, la gestión y el mundo.
Y entre los libros habría objetos traídos de viajes, colecciones, recuerdos. Una biblioteca dice quiénes somos, de dónde venimos y con qué soñamos, lo que hemos leído, lo que hemos vivido, lo que apreciamos. Eso es exactamente lo que busco construir aquí: un espacio que tenga sentido, que cuente nuestra historia común.
Olivier Offner
Director de operaciones
Llevas más de 30 años en el grupo. ¿Cómo has recorrido este camino?
Sin rechazar ningún reto. Llegué a una bonita pyme para mi primera entrevista de trabajo y, desde entonces, la vida no ha hecho más que acelerarse. Lo que me ha impulsado es la complejidad industrial: hacer evolucionar las organizaciones, acompañar a los equipos, impulsar la innovación en los procesos y los productos. Aquí, cada proyecto es un terreno nuevo.
¿Cuál es tu principal reto a la hora de dirigir las operaciones del grupo?
Estar siempre preparado. Si el negocio hace lo necesario para llenar las fábricas, estas deben ser capaces de responder rápido, bien y a gran escala. Es un desafío permanente de anticipación: imaginar la capacidad industrial del mañana, construir las herramientas de hoy y seguir siendo reactivos ante un mercado en constante evolución. En la industria no se puede improvisar. La anticipación hay que prepararla.
¿Cuáles son los factores clave de la excelencia operativa en Schmidt Groupe?
Hay tres aspectos que se refuerzan mutuamente.
En primer lugar, el progreso permanente, impulsado por las mujeres y los hombres de la empresa. La mejora continua forma parte de nuestra cultura. Nuestra complejidad supone una lucha diaria por mantenernos al día, por no hablar de las numerosas evoluciones de los productos que nos plantean retos continuamente.
En segundo lugar, nuestros procesos y nuestras máquinas, que reflejan nuestras innovaciones para nuestra competitividad. Para anticiparnos a largo plazo, hay que inventar las máquinas del mañana que nos proporcionarán una ventaja competitiva. Muchos de nuestros prototipos se han convertido en estándares del mercado 5-10 años más tarde.
Y, por último, la solidez y la competencia de nuestros equipos, sin los cuales todo esto no funcionaría a este nivel de rendimiento.
Es esta combinación la que conforma nuestro nivel de excelencia.
Si fueras un producto de Schmidt Groupe, ¿cuál serías y por qué?
Sería un armario. ¡Grande y cuadrado, complejo y lleno de funciones y posibilidades de adaptación! ¡Una «navaja alsaciana» que responde a todas las necesidades reales!
Anne Leitzgen
Presidenta
¿Qué es lo que te sigue motivando día a día en la presidencia de Schmidt Groupe?
Tener una convicción existencial y comprometer a todo el grupo con ella: debemos merecer prosperar. Prosperar de forma virtuosa, ejerciendo un impacto positivo en nuestros empleados, nuestros clientes, nuestros socios, nuestra región y, en definitiva, en los seres vivos.
Cada una de nuestras decisiones se guía por esta pregunta: ¿genera un impacto más positivo en la empresa y sus partes interesadas? Eso es lo que me impulsa cada día.
¿Qué perdura del espíritu de 1934 y qué ha cambiado fundamentalmente?
¿Qué perdura? Nuestro ADN familiar, la cordialidad, los valores de confianza y respeto que perduran desde mi abuelo Hubert. ¿Qué ha cambiado? El tamaño de la empresa y la velocidad. El mundo se ve sacudido por constantes imprevistos. Es esencial combinar agilidad y saber hacer. Hoy, con 1900 empleados y más de 900 tiendas, cultivamos esta cultura de otra manera, de forma diferente, pero el espíritu sigue siendo el mismo.
¿Qué papel puede y debe desempeñar Schmidt Groupe en la transformación de su sector?
Queremos inspirar prácticas responsables. Somos líderes y debemos influir positivamente en nuestro sector, cambiar las reglas del juego demostrando que se puede producir mejor, vender mejor y crecer sin destruir. Eso es lo que significa para nosotros «merecer prosperar».
Queremos hacer evolucionar los sectores —en particular el de la madera, la industria y la distribución— movilizando a nuestros socios, proveedores y compañeros. Ninguna empresa por sí sola transforma un sector. Juntos transformaremos el mercado para garantizar su solidez.
Si fueras un producto de Schmidt Groupe, ¿cuál serías y por qué?
Sería una biblioteca, porque encarna a la perfección nuestro saber hacer: el trabajo a medida, la creatividad y la unión de lo estético y lo funcional. Una biblioteca siempre cuenta algo personal, entre objetos, recuerdos y libros. Y como me encanta leer, me gusta esta idea de vínculo entre el pasado, las historias que se transmiten, y el futuro, los horizontes que abren los libros.
Yvan Stehly
Director administrativo y financiero
¿Qué es lo que encuentras en Schmidt Groupe y que no se encuentra en ningún otro sitio?
Un sector apasionante: el de la vivienda en su sentido más amplio. Una empresa líder, llena de oportunidades y proyectos estimulantes. Y, sobre todo, personas imbuidas de una cultura empresarial que encaja con mis valores. Aquí se respira un espíritu especial, algo que es muy difícil de encontrar. Contribuir a una labor colectiva que me nutre y me supera como persona, ¿qué más se puede pedir?
¿Cuáles son tus principales retos para los próximos años?
El principal reto sigue siendo construir de forma indefinida una organización cada vez más cercana al negocio y a sus representantes, que se anticipe, estructure los retos y participe en las decisiones, gracias a su fiabilidad, eficacia, pertinencia y creatividad.
Otro reto que ha cobrado importancia es el de conjugar rentabilidad y sostenibilidad.
Una empresa no tiene futuro si no es rentable. Recordemos que, si bien la rentabilidad protege a corto plazo, también financia las inversiones, los proyectos y el talento, es decir… el futuro.
Nuestras sociedades se dan cuenta hoy de que vivimos en un mundo finito y frágil. No hay futuro sin sostenibilidad, sin tener en cuenta los impactos de nuestras actividades, o aquellos que sufrimos, hoy y mañana.
Navegar entre la rentabilidad y la sostenibilidad redunda en interés de la empresa; todos estamos comprometidos con ello, incluso en el departamento de finanzas, que a veces se cree erróneamente que solo encarna un único aspecto.
¿En qué medida influye la dimensión familiar del grupo en su estrategia financiera?
Una empresa familiar independiente no gestiona sus finanzas como un grupo que cotiza en bolsa. No hay que rendir cuentas trimestralmente ante los accionistas, ni hay una exigencia de rendimiento inmediato. Aquí pensamos a largo plazo, invertimos, construimos y preservamos la independencia financiera para que el grupo siga siendo libre de tomar sus propias decisiones.
Eso es lo que refleja nuestra estrategia de Impacto Positivo: un crecimiento que hay que ganarse, que se financia con rigor y que crea valor para todo el ecosistema. Las finanzas al servicio del proyecto, no al revés.
Si fueras un producto de Schmidt Groupe, ¿cuál serías y por qué?
Si fuera un producto de Schmidt Groupe, sería un servicio. El de construir junto con nuestros clientes el espacio de sus sueños. Eso es lo bonito de nuestra actividad: visto desde lejos, se podría pensar que vendemos productos. En realidad, vendemos espacios de vida.
Laurent Belloni
Director de compras
¿Cuándo y cómo llegaste a Schmidt Groupe? ¿En qué contexto?
Tenía 20 años, en 1992, y ganas de construir algo duradero. Lo que no imaginaba es que este grupo familiar alsaciano se convertiría en el escenario de toda una carrera profesional. Esta trayectoria me ha dado lo que pocos directores de compras tienen: un conocimiento profundo de lo que nuestros proveedores producen realmente y de lo que cuesta comprar mal.
¿En qué grandes pilares se basa la estrategia de compras de Schmidt Groupe?
En primer lugar, el rendimiento: compramos para que el grupo sea competitivo, sin renunciar nunca a la calidad.
En segundo lugar, la responsabilidad: nuestra política de Compra Responsable, que cuenta con la certificación RFAR, convierte cada decisión de compra en un acto de RSC.
Y, por último, la relación, quizá lo más determinante. Queremos ser el cliente preferido de nuestros proveedores. No el cliente que impone, que presiona, que sustituye. Aquel con quien se quiere trabajar a largo plazo, porque la relación es exigente y leal.
¿Cómo consigues que el departamento de compras sea un motor de rendimiento y de impacto positivo?
Negándonos a separar ambas cosas. Una compra eficaz que destruye a un proveedor o agota un recurso no es una buena compra. Trabajamos para que nuestros proveedores se sumen a nuestra trayectoria de Impacto Positivo, en la madera, en los materiales y en las condiciones sociales. Es una influencia en cadena: lo que Schmidt Groupe exige a sus proveedores, estos lo trasladan a sus propias cadenas de suministro. Así es como se transforma un sector.
¿Qué haces aquí que no podrías hacer en ningún otro sitio?
Actuar por una causa. No solo soy director de compras, estoy convencido de que el departamento de compras puede cambiar las cadenas de suministro. Y aquí tengo la legitimidad y el espacio para hacerlo, porque es un grupo familiar e independiente que comparte esta convicción. En un grupo que cotiza en bolsa, sometido a las exigencias del mercado trimestral, esta visión a largo plazo sería imposible de mantener. Aquí, forma parte del ADN.
Si fueras un producto de Schmidt Groupe, ¿cuál serías y por qué?
Sencillamente, un mueble a medida. Porque combina precisión técnica, optimización de recursos y sentido del detalle, al tiempo que responde a una necesidad muy concreta y duradera. Al igual que el departamento de compras, está diseñado para rendir a lo largo del tiempo: cada material, cada componente se elige con exigencia, buscando el mejor equilibrio entre calidad, coste e impacto.
Y, sobre todo, no existe por sí solo. Es el fruto de un ecosistema de socios y de conocimientos técnicos que coordinamos con rigor y respeto, exactamente igual que una estrategia de compras bien gestionada.
David Roy
Director comercial del grupo
¿Cuándo y cómo llegaste a Schmidt Groupe? ¿En qué contexto?
Me incorporé a Schmidt Groupe a los 30 años, tras mi paso por Procter & Gamble. Desde entonces, he recorrido todas las facetas del comercio: gestión de la red, certificación ISO, dirección de la filial británica, lanzamiento de ID PRO y dirección comercial en Francia. 16 años de movilidad, aprendizaje y retos. Este conocimiento de 360° del grupo y de su red me proporciona hoy una visión completa para dirigir nuestra estrategia comercial.
¿Cuál es tu mayor reto en el desarrollo comercial del grupo en la actualidad?
Acercar nuestra visión estratégica a las expectativas reales de los consumidores y los mercados, al tiempo que reforzamos nuestra relación humana con nuestros colaboradores-distribuidores. El rendimiento no se decreta: se construye en la exigencia del día a día, en contacto con nuestros equipos y nuestros socios. Mi ambición es conjugar crecimiento, excelencia operativa y proximidad al cliente para hacer de Schmidt Groupe una referencia internacional ineludible.
¿En qué se transforma la estrategia comercial del grupo? ¿En qué se mantiene fiel a la cultura de la empresa?
Nuestra Empresa Extendida crece, pero nuestro ADN permanece intacto. Ante todo, elegimos socios con los que compartimos valores. La estrategia se transforma a través de la internacionalización, de ID PRO y de la innovación. Pero la fidelidad a nuestra cultura se basa en esta relación humana: no vendemos a distribuidores, construimos con ellos. Esta codependencia estructurada es nuestra fuerza.
Si fueras un producto de Schmidt Groupe, ¿cuál serías y por qué?
Un cajón a la inglesa, como un guiño a Schmidt UK, cuya filial dirigí de 2016 a 2021. Un cajón interior, oculto tras un frente, ideal para optimizar el almacenamiento de cubiertos, utensilios o alimentos, al tiempo que conserva un diseño depurado. Lo que me gusta de este principio es que dice mucho con poco: detrás de un frente sencillo, una organización pensada hasta el más mínimo detalle, eficaz, invisible, pero esencial. Es exactamente lo que busco en el rendimiento comercial: que todo funcione a la perfección, que el cliente solo vea el resultado.
Laurent Blum
Director general del grupo
¿Por qué elegiste Schmidt Groupe en 2018?
Para unirme a la mejor empresa del mundo —y lo digo sinceramente—. Lo que me convenció fue una combinación poco común: una empresa profundamente arraigada a su historia, a su región alsaciana y a sus valores familiares, y al mismo tiempo con un inmenso potencial de desarrollo. Las dos mejores marcas del mercado del equipamiento interior. Una infraestructura industrial de excelencia. Una red de cerca de 1000 empresarios comprometidos, cercanos a sus clientes, tanto en Francia como en el extranjero. Una ambición a la altura de los medios, y valores auténticos que se viven en la práctica. Eso es lo que me convenció.
¿Cuáles son los principales ejes de transformación del grupo en la actualidad?
Queremos crecer con fuerza (internacionalmente, equipamiento del hogar, B2B, etc.) y mejorar la satisfacción de todo el ecosistema (empleados, clientes y socios), así como generar un impacto positivo a través de nuestra responsabilidad social, medioambiental y económica en un mundo en plena transformación. Nos apoyamos en nuestras marcas, la tecnología y, por supuesto, en los hombres y mujeres de la Empresa Extendida. Esa es nuestra estrategia de Impacto Positivo.
¿Qué es lo que encuentras aquí que no encontrarías en ningún otro sitio?
Contamos con las mejores marcas, equipos excepcionales y muy comprometidos, instalaciones y herramientas a la vanguardia de la tecnología, una red de un poder sin igual, productos preciosos y muy bien diseñados y, sobre todo, valores que no son solo palabras, sino que están realmente encarnados en el ADN de la empresa, de sus directivos y de los equipos. Por último, obtenemos resultados a corto plazo, pero pensamos sobre todo a largo plazo. ¿Qué más? Es un grupo que da sentido a lo que hacemos y del que nos sentimos orgullosos cada día.
Si fueras un producto de Schmidt Groupe, ¿cuál serías y por qué?
Por mi convicción de «work hard, play hard», la isla de cocina me parece que encarna esa dualidad. En ella se preparan las comidas, pero también se degustan; se comparte un momento de convivencia en familia o entre amigos… Es funcional y emocional.
Frédéric Meyer
Director de transformación sostenible
¿Cuándo y cómo llegaste a la empresa? ¿En qué contexto?
Llegué en 2018 con una misión clara: acompañar la transformación cultural del grupo. Tras 20 años en el sector, en Hager Group, quería contribuir a un proyecto que tuviera sentido para mí, en el que pudiera desarrollarme plenamente. Schmidt Groupe era ese proyecto. Un entorno en el que hay dinamismo y energía colectiva.
¿Cuál es el mayor reto al que te enfrentas a diario como director de transformación sostenible del grupo?
Combinar el desarrollo económico y el impacto positivo sin concesiones. Asegurarme de que cada decisión, cada transformación empresarial, pase primero por el filtro de la sostenibilidad. Antes, la RSC era uno de los filtros de decisión. Hoy en día, es el primer criterio. Se trata de un cambio cultural importante.
¿Por qué la RSC ha sido durante tanto tiempo, y lo es aún más hoy en día, una prioridad para Schmidt Groupe?
La RSC siempre ha estado en el ADN del grupo, incluso antes de que existiera el término. Hoy en día, es nuestra brújula. La RSC guía nuestras transformaciones. No es un tema secundario, es el criterio prioritario. Esto se traduce en nuestra estrategia de Impacto Positivo y en nuestra certificación B Corp, que nos plantea retos constantemente. Es una convicción arraigada en nuestro ADN.
¿Qué es lo que más te apasiona de Schmidt Groupe y que no encontrarías en ningún otro sitio?
El movimiento y el espíritu de equipo. Aquí hay movimiento, energía, dinamismo. Y, sobre todo, existe esa capacidad colectiva para transformar, para hacer las cosas juntos. Es, ante todo, un reto cultural y humano. ¡Y qué equipo!
Si fueras un producto de Schmidt Groupe, ¿cuál serías y por qué?
Sería la despensa de Cuisinella. Es un mueble todoterreno que se adapta a todas las necesidades. Es modulable, permite optimizar el almacenamiento y el consumo diario. Es la unión del estilo y la eficacia. Exactamente lo que me atrae: coherencia con los valores, rendimiento e impacto positivo.
Daniel Freyd
Director de sistemas de información
¿Cuándo y cómo llegaste a Schmidt Groupe? ¿En qué contexto?
Empecé como becario en 2002. Más de veinte años después, sigo aquí. Esta empresa familiar me ha dado la oportunidad de crecer, de evolucionar y de contribuir a proyectos motivadores. Cada etapa, desde la producción hasta la dirección de los sistemas de información, me ha permitido comprender la empresa en toda su complejidad.
¿Cuáles son los grandes retos de la transformación digital del grupo?
Tenemos tres retos principales: la solidez y la resiliencia, la seguridad y la gestión inteligente de los datos. El papel del departamento de sistemas de información es acompañar las transformaciones empresariales e industriales del grupo con sistemas fiables, seguros y eficaces.
¿De qué manera va a revolucionar la IA la forma de trabajar en el grupo y contribuir a la excelencia del mismo?
La IA nos abre nuevas vías. Nos empuja a replantearnos el recorrido del cliente, la experiencia en tienda, la proyección del consumidor en un interior ultrapersonalizado y la relación posventa.
Pero en Schmidt Groupe, un principio sigue siendo intangible: la IA propone, el ser humano decide. Exploramos la IA con método, ambición y responsabilidad.
Actualmente trabajamos en tres pilares estratégicos: democratizar las herramientas de IA para todos los empleados, desarrollar agentes de IA especializados por área (relación con el cliente, mantenimiento) y transformar el negocio mediante innovaciones disruptivas con herramientas como Styl’IA, la IA que ayuda a nuestros diseñadores-vendedores a generar cocinas personalizadas en 3D.
La IA transforma nuestro recorrido del cliente, nuestra experiencia en tienda y nuestra capacidad de personalización. Es un cambio revolucionario, siempre y cuando mantengamos al ser humano en el centro.
Si fueras un producto de Schmidt Groupe, ¿cuál serías y por qué?
Una cocina diseñada por Cubro. Por la curiosidad, la innovación y la originalidad. Por ese espíritu de start-up que no deja de traspasar los límites e imaginar lo que aún no existe.