Cada proyecto de un cliente es único

Comprender nuestro proceso industrial

Cada día realizamos 800 proyectos de interiorismo: cada uno de ellos es único, hecho a medida, sin producción en serie y sin stock. Así pues, cada día fabricamos una cocina que nunca antes habíamos hecho, un vestidor con una distribución única o un mueble bajo de escalera adaptado al milímetro.

Y todo esto es posible gracias a una organización y unos métodos, unas tecnologías y, sobre todo, la inteligencia y los conocimientos de las mujeres y los hombres que constituyen el núcleo de este complejo sistema.

Proceso de un pedido

Desde la firma del pedido en la tienda hasta el montaje de los muebles en el domicilio del cliente, la duración total de la ejecución del proyecto es de 8 semanas.

Proceso de un pedido

  • 5 etapas

  • 8 semanas

Apostamos por los conocimientos técnicos de los hombres y mujeres que trabajan en la industria

Alrededor de 800 empleados trabajan directamente en nuestras 4 plantas de producción, repartidos equitativamente entre profesiones técnicas —mantenimiento, manejo de máquinas e instalaciones— y profesiones de proceso —control de calidad, transporte de materiales—. Esta distribución refleja un equilibrio fundamental en nuestro modelo industrial: la tecnología no sustituye al ser humano. Es el ser humano quien controla la máquina y diseña los procesos industriales.

Las mejores mejoras en nuestros procesos surgen de las experiencias cotidianas de los empleados, que detectan problemas, proponen soluciones y contribuyen al desarrollo del sistema.

Formamos continuamente a todos nuestros empleados, desde los operarios de maquinaria hasta los ingenieros, directamente en nuestras plantas de producción. Cada año se incorporan a la empresa alrededor de cien aprendices. El 35 % de ellos es contratado tras finalizar su formación, mientras que el 25 % continúa sus estudios dentro del grupo empresarial. Además, ofrecemos certificados de cualificación profesional (CQP) para operarios de maquinaria sin formación inicial, lo que les permite adquirir una base técnica sólida y evolucionar hacia puestos de operarios de maquinaria.

Esta cultura del aprendizaje tiene sus raíces en nuestro ADN alsaciano y alemán, donde la transmisión de conocimientos técnicos ha marcado históricamente el tejido industrial. Pero más allá de la herencia, es una convicción: la inteligencia está en el terreno.

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Garantizamos la calidad de nuestros productos

Esta competencia humana e industrial solo tiene sentido si se plasma en productos que cumplen su promesa a largo plazo. Por eso, nuestro sistema de calidad impregna todo nuestro proceso, desde la selección de las materias primas hasta la instalación en las instalaciones del cliente. Una exigencia que está presente en cada fase y que todos los empleados hacen suya.

Garantizar la calidad

 

Uso de tecnologías inteligentes

Llevamos más de 15 años utilizando algoritmos…

…mucho antes de que se popularizara el término «inteligencia artificial». Hoy en día integramos la tecnología y la IA en todos nuestros procesos: desde la planificación de proyectos a medida por parte del proyectista y el comercial hasta el mantenimiento predictivo.

De entre todos nuestros temas, la gestión de datos y la fiabilidad de los mismos revisten una importancia estratégica.

Cada pieza cuenta con un código de barras único. En Schmidt Groupe no hay lotes ni agrupaciones. Cada tablero, cada cajón, cada frente se rastrea de forma individual de principio a fin.

El configurador técnico —un algoritmo desarrollado internamente— desglosa cada cocina en necesidades de material, programas de mecanizado y procesos de producción.

Y más de 100 especialistas internos en TI diseñan y organizan todas las tecnologías inteligentes de la empresa.

La innovación como factor diferenciador

Ante los grandes actores del sector, en la década de 1960 teníamos dos opciones: entrar en una guerra de precios o diferenciarnos de la competencia. Nos decantamos por la diferenciación.

¿Cómo? Ofreciendo siempre lo que la competencia no tiene.

Hace veinte años, cuando los clientes solo encontraban en el mercado modelos en roble o en blanco, empezamos a ofrecer diez tonos. Hoy en día ofrecemos cincuenta, con la posibilidad de un barnizado a medida en cualquier tono.

Esta estrategia de diferenciación nos impulsa a ser innovadores en todo momento. En los productos. En las máquinas. En los instrumentos de venta.

Animamos a nuestros proveedores a desarrollar máquinas o materiales que necesitamos y que aún no existen en el mercado.

Nuestras últimas innovaciones se centran especialmente en la configuración de proyectos de clientes mediante inteligencia artificial:

  • Styl’IA es un configurador avanzado, desarrollado en colaboración con la empresa de Estrasburgo Hapticmedia, que ayuda a los clientes a hacerse una idea de su proyecto, perfeccionarlo y seguir la evolución del precio en tiempo real.
  • Dreamview es una herramienta de renderizado basada en IA que transforma un proyecto técnico en pocos segundos en una visualización realista e inmersiva, que se enriquece automáticamente para ayudar al cliente a hacerse una idea y acelerar su decisión final.

La estrategia de innovación en Schmidt Groupe no es solo de carácter industrial, sino que está presente en todos los ámbitos: en el comercio, en los productos, en los servicios y en los materiales.

Innovación para una vivienda sostenible

La automatización al servicio del rendimiento

Actualmente hay 200 robots en funcionamiento en nuestras cuatro plantas de producción

En el Schmidt Groupe, la robotización de nuestras fábricas comenzó en 2008 y se acelera con cada modernización de una planta o la apertura de una nueva sede.

Brazos articulados, sistemas de agarre automatizados: nuestros robots no sustituyen a los humanos. Más bien les liberan de las tareas más pesadas. Transportar cargas pesadas, manipular piezas voluminosas, repetir movimientos agotadores: todas estas son situaciones en las que un robot aporta un beneficio directo para la salud y la seguridad en el trabajo.

El empleado permanece en su puesto y se encarga del mando, del control y de la optimización del rendimiento de la máquina.

También trabajamos en la mejora ergonómica de los puestos de trabajo: pruebas de exoesqueletos para reducir la fatiga muscular, adaptación de alturas y distancias, reorganización de los procesos de trabajo para evitar desplazamientos innecesarios.

Estas inversiones forman parte de una estrategia a largo plazo: queremos que nuestros empleados puedan trabajar en buenas condiciones a lo largo de toda su carrera profesional.

Fomentar el progreso constante

El progreso constante es el núcleo de nuestra cultura empresarial

Hemos desarrollado esta capacidad de cuestionarnos a nosotros mismos para construir, día tras día, nuestra empresa de cara al futuro. Este principio se basa en una doble dinámica: por un lado, en las mejoras diarias propuestas por los equipos operativos y aplicadas de forma continua; por otro, en las inversiones innovadoras que transforman nuestras capacidades de producción.

Descubre nuestra cultura de mejora continua