Garantizar la calidad de nuestros productos

Nuestro Departamento de Calidad emplea a 35 personas en cuatro áreas especializadas.

Calidad de los productos, Calidad de los proveedores, Calidad de la producción y Calidad de la distribución.

Una unidad interfuncional se encarga de gestionar las certificaciones, los laboratorios y la digitalización de los datos de calidad.

Organizar la calidad

La calidad no se puede decretar, hay que integrarla en todas las etapas del proceso, desde el diseño del producto hasta su instalación en las instalaciones del cliente, y mucho más allá, ya que todos nuestros muebles tienen 10 años de garantía y 25 años para las piezas metálicas.

Cada división es responsable de su propio ámbito: garantizar la conformidad y las prestaciones de los productos, asegurar la fiabilidad de los suministros, velar por la aplicación rigurosa de las normas de producción, garantizar la calidad hasta el consumidor e informar de cualquier no conformidad detectada en la red.

  • La Calidad de los Productos garantiza la conformidad y las prestaciones de los productos, desde su desarrollo hasta su ciclo de vida de producción.
  • La Calidad de los Prove edores garantiza la fiabilidad de los suministros y gestiona las crisis de calidad con los proveedores.
  • La Calidad de la Producción garantiza que las normas de calidad se apliquen rigurosamente a los procesos de fabricación.
  • La Calidad de la Distribución garantiza la calidad del flujo posterior a la producción hasta el consumidor final y es el canal para informar de los problemas de calidad detectados en la red.
  • Excellence Quality gestiona las certificaciones, los laboratorios, los datos de calidad y la digitalización.

Certificar nuestros procesos y productos

Contamos con certificaciones de sistemas y productos: éstas atestiguan que nuestros procesos y productos cumplen normas exigentes que son auditadas periódicamente por organismos terceros.

Más información sobre nuestras certificaciones

Pruebas de durabilidad

Nuestros laboratorios prueban sistemáticamente la resistencia, durabilidad y conformidad de nuestros muebles. En Groupe Schmidt, un cajón se somete a 125.000 ciclos de apertura-cierre (frente a 60.000 ciclos según la norma NF Ameublement), una encimera se somete a pruebas de resistencia al calor, la humedad y los arañazos, y los frentes se someten a pruebas de resistencia a los rayos UV, la humedad y las variaciones de temperatura.

El laboratorio de productos acabados comprueba el comportamiento del producto en su configuración final, tal y como lo utilizará el cliente: resistencia de los ensamblajes, resistencia en el tiempo, cumplimiento de las normas de seguridad y rendimiento.

El laboratorio de componentes prueba los componentes individuales: tiradores, frentes, encimeras.

Estas pruebas validan que nuestros productos cumplen su promesa de durabilidad:10 años de garantía en muebles y encimeras, 25 años en piezas metálicas y bisagras.

Digitalizar para anticiparse

También digitalizamos la calidad: análisis de los datos posventa, creación de indicadores de rendimiento de la calidad (KPI), seguimiento de los proyectos de digitalización, cartografía de las no conformidades.

Estas herramientas nos permiten anticipar desviaciones, identificar recurrencias y tomar medidas correctivas antes de que un problema se generalice. El análisis de las reacciones sobre el terreno nos permite mejorar continuamente nuestros procesos de diseño, fabricación y distribución.

Pero también en este caso los datos nos ayudan a tomar decisiones. No deciden por nosotros.Los indicadores orientan nuestras elecciones, pero son los equipos de calidad los que analizan, diagnostican y deciden qué medidas tomar.

Confiar la decisión final a las personas

A pesar de la creciente automatización de los controles (cámaras de visión, algoritmos de detección dimensional, sistemas de control automático), la decisión final sigue siendo humana.

Antes de enviar una pieza a un cliente, un empleado valida su conformidad. Este requisito garantiza queninguna anomalía traspase la barrera de control final.

La tecnología nos ayuda a detectar, medir y comparar. Pero son el ojo y la experiencia del empleado los que validan que el producto puede ir al cliente. Esta exigencia no es un freno a la productividad, es una garantía de fiabilidad.

Nuestro enfoque de la calidad se basa en una convicción: la calidad no sólo se controla al final de la cadena, sino que se incorpora en cada etapa. Desde la selección de proveedores hasta la instalación en las instalaciones del cliente, cada eslabón de la cadena contribuye a la promesa que hacemos: muebles diseñados para durar, diseñados para vivir mejor.